La donna è mobile![]() "Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino |
El pero liberadorDesde fuera siempre creemos que nos estamos perdiendo algo importante. Importante, decimos, para crecer intelectualmente, para arañarle algo de conocimiento a la vida, para disfrutar un instante de auténtica felicidad. Para estirarnos hacia delante y dejar de reconocer límites. Si pensamos que los otros (los otros, qué amplio espectro) no son tan felices como parece desde fuera, nos mentimos, en muchos casos lo son. Será porque tienen acceso a placeres que a muchos nos están (¿momentánea, eternamente?) vedados, será porque han trabajado más, mucho más, o han tenido más suerte, mejor familia, más recursos, algo de inspiración para escoger un camino en cierta manera, más brillante, o quizá por nada, por nada, aunque por nada a manos llenas; pero sí, sí hay, hay gente que puede permitirse acudir donde está lo bueno, la sal, los puñados de cosas ricas que otros solo vemos en las películas. Pero (he aquí el pero liberador) hace un mes, hace casi exactamente un mes, yo sí tuve acceso a uno de esos luminosos instantes, fuera de mi país, lejos, tan lejos que para llegar a él hubo que coger un tren, un segundo tren, un avión, un último tren, ¡y un taxi! Y no solo eso, sino que también hubo que contar con alguien que me llevara, me acompañara y me pusiera aquella noche, en aquel escenario tan hermoso, ya digo, lejos lejísimos de mi casa. Fuera de mis límites, de mis conocimientos, fuera, donde no suelo estar cuando sucede, donde solo va quien puede, donde los placeres sí son mayúsculos (sí son) y donde es fácil darse cuenta de que estás entrando, pasando y saliendo por algo que te está alterando, arañando y estirando. Un lugar al que puedo volver cada vez que escucho esta música y que no olvidaré (puedo decirlo) jamás. Domingo, 24 de Septiembre de 2006 13:00. Comentarios » Ir a formulario
En tu estado de ánimo percibido, puedo invitarte a más viajes: la Reverie de Debussy, por ejemplo. O uno de los fragmentos de La Creación que en cuanto sepa como hacerme una página de castpost podré obsequiarte. Si se me permite esa osadía de lenguaje. Fecha: 24/09/2006 15:17. Autor: La donna è mobile Aquí se permite todo. Más aún, faltando diez días para mi cumpleaños. Aguantaré la respiración hasta que ponga el enlace, así que... Fecha: 24/09/2006 17:45. Autor: Er Opi "¿La Donna y un enlace con música?" Reconozco que venía dispuesto a morder, pero vale. Me estoy volviendo un blandengue, algo me pasa... Abrazos, Er Opi. Fecha: 24/09/2006 20:42. Autor: Portorosa Es que, sin ser fundamental ni imprescindible, sí importa ir ahí, sí importa camibar el escenario alguna vez, sí importa que, aunque sea desde fuera, a uno le den una sacudida, lo descoloquen, lo aúpen por unos momentos. Si se sabe aprovechar la ocasión, como en tu caso, eso da muchas alegrías, y anima, y nos permite ampliar nuestro punto de vista (aunque a otros les pase como al asno con la miel, y dé igual a dónde vayan, que son impermeables). ¿No? Fecha: 25/09/2006 11:22. Autor: La donna è mobile Entendiéndote, te diré que cuidado, a veces los permeables podemos pasar por impermeables, porque yo me pasé todo el viaje "ay, qué bonito todo", "ay, qué bonito todo", con una mano sujetándome la papada, y no podías sacarme de ahí. Pero es que estaba sobrepasada. La falta de costumbre, tú sabes, XDDD Pero yo me hago enseguida a vivir así, ¿eh? ¡Tché! Pero rápidamente. :-) Lo que haga falta. Fecha: 25/09/2006 11:34. Autor: Anónimo Tuvo que ser fantástico. La música suena a cuento de hadas. Estos grandes momentos que a veces nos proporciona la vida tenemos que atesorarlos y esforzarnos en recordarlos, en tenerlos muy presentes. La vida nos puede sorprender, regalar belleza, ilusión, alegría, asombro, en cualquier momento, sólo hay que confiar, no perder la esperanza. Otro besazo. Fecha: 25/09/2006 11:39. Autor: María El comentario anterior era mío (A veces se me olvida rellenar la casilla correspondiente) Fecha: 25/09/2006 11:49. Autor: La donna è mobile Asistimos dos noches a la ópera en Verona. Las representaciones son al aire libre y en fin, si a la parafernalia operística (que ya es divina en sí), le añades Italia (con lo que Italia es, con lo que los italianos son), le añades saber que estás tan lejos, tan lejos, le añades la noche, el olor a lluvia que cayó durante la tarde, le añades que minutos antes de que empiece la obra todo el público guarda un respetuoso silencio y enciende una pequeña vela (algo que desde aquí, ahora, parece cursi a más no poder, pero que allí, allí, tiene una estética especial), si a todo eso le añades que llega el momento, esperado momento, de escuchar este fragmento y en todo el foso (enorme foso) no hay más luz que la de los atriles de los músicos, allá abajo, y escuchando tienes la sensación de que te vas a caer hacia delante en cualquier momento... pues hazte cargo. Ay. "Qué bonito todo." Y luego la compañía, que de ningún modo podría mejorarse. Cuento de hadas, pero total. Fecha: 25/09/2006 12:02. Autor: La donna è mobile (Además está el detalle de que este fragmento, éste, lo he usado muchas, muchísimas veces para escribir cosas. Mis cosas. Es de lo más inspirador. Ya conté una vez que cuando algo me gusta, lo escucho una y otra vez sin cansarme. Y este es el caso. Solo tengo que poner una hoja en blanco y esta música. Ya. La dejo que comience una y otra vez y me vaya dando las pistas. Ahora, que con ella siempre salen cosas tristes, eso también es verdad.) (Pero la vida está llena de cosas tristes. Tantas como alegres.) Fecha: 25/09/2006 12:09. Autor: Xavie Pero también es cieto que el dolor, y la tristeza, e incluso la injusticia, suelen ser la medida que permite valorar la alegría, hacerla honda, convertirnos el alma algunas noches en la dulce congoja inexpresable que cualquiera ha sentido y que no olvida Vicente Gallego Y nada más. Fecha: 27/09/2006 18:31. Autor: La donna è mobile E voilà. Ahora, que no todo el mundo es del tipo instrospectivo como unos cuantos, que yo me sé. Hay mucha gente que pasa por la vida, como decía Porto-rosa, sin perder el brillo (¿del cuido?). Y bueno, a veces me pregunto si no serán afortunados por no pensar, no llenar su cabeza de diagramas. No perder tiempo en recomponerse. Porque a lo mejor no hay tiempo, digo, del de perder. A lo mejor hay que ir improvisando, confiar en la intuición e ir invirtiendo esos ratos de instrospección en los demás, en algo, en otra cosa. Ir matando leones. No sé. En cierto modo sería terrible no depurar el movimiento. No aprender. Pero también es cierto que en el amor (un poner) no sirve de nada acumular, o sí, ¿se va uno quintaesenciando ahí, divinamente, y cada vez le sale mejor? O no, o vas a ciegas toda la vida. Porque yo creo que el amor es algo como la tarjeta de "vaya a la casilla de salida y cobre 20.000 ptas". De repente conoces a alguien, olvidas el dolor, se te clava en un lugar diferente y zas, ahí no hay nada. Casilla de salida. Nada de miedos, nada de prevenciones. Y al revés. Temes hacer uso de ellas. Sujetarte. Y piensas, si me sujeto, si me descafeíno (que ya sé que no existe tal palabra), si pierdo fuste y me auto-desencanto y controlo y recuerdo el dolor, lo mismo me desencanto yo solita y luego a luego no necesito a nadie para hundirme en mis miserias y boicotear cualquier relación. Vamos, una pena perder tiempo escribiendo, pensando, instropectándote (del ello). Esta noche habrá ópera en alguna parte del mundo... Fecha: 28/09/2006 00:17. Autor: La donna è mobile (Divagar en voz-letra alta debe ser síntoma de algo que por lo visto, me viene. Psst, psst, que me viene, que me viene. Y otra cosa que también se me viene es la cabeza sobre la mesa. Más que ir en realidad se precipita. O precipita rima con occipita. Se precipita el occipita. Precipital el occipital. Precipicios al occipicio. Precipondrios al occipondrio. Que me muero de sueño. Bona nit) Fecha: 28/09/2006 00:36. |
Temas
EnlacesTarjetero |